Si estás leyendo esto porque en una revisión te dijeron “podría ser glaucoma”, o porque un familiar lo padece y ahora tú también estás preocupado, quiero tranquilizarte desde el inicio. El glaucoma no es una sola enfermedad. Es un grupo de problemas que dañan el nervio óptico, y por eso existen distintos tipos de glaucoma con comportamientos, síntomas y tratamientos diferentes.
Lo más importante para ti como paciente en Monterrey es esto: algunos tipos de glaucoma avanzan sin dar señales claras, mientras que otros sí pueden presentarse como una urgencia oftalmológica. Por eso no basta con “sentir que ves bien”. Hace falta revisar la presión intraocular, el nervio óptico y el campo visual. A nivel mundial, la OMS estimó en 2002 que el glaucoma contribuía con el 12.3% de los casos de ceguera, equivalente a 4.5 millones de personas, lo que refuerza por qué detectarlo a tiempo cambia el pronóstico (revisión publicada por la Sociedad Oftalmológica de Madrid).
Si quieres una explicación base antes de seguir, puedes leer esta guía sobre qué es el glaucoma. Aquí te voy a explicar los tipos de glaucoma como lo haría en consulta: con lenguaje claro, sin alarmas innecesarias y con pasos prácticos para saber cuándo actuar.
Tabla de Contenidos
- Entendiendo el Glaucoma por Primera Vez
- Los Dos Tipos de Glaucoma Más Comunes Ángulo Abierto y Ángulo Cerrado
- Otros Tipos de Glaucoma Primario que Debes Conocer
- Glaucomas Secundarios Cuando Otra Enfermedad es la Causa
- Diagnóstico y Tratamiento para los Tipos de Glaucoma
- Cuándo Consultar a un Especialista por Glaucoma en Monterrey
- Preguntas Frecuentes sobre los Tipos de Glaucoma
Entendiendo el Glaucoma por Primera Vez
Escuchar la palabra glaucoma suele causar una reacción inmediata. Muchos pacientes piensan en ceguera, cirugía o pérdida total de visión. Entiendo esa preocupación. En consulta, lo primero que aclaro es que los tipos de glaucoma no se comportan todos igual, y que identificar bien cuál tiene una persona cambia por completo la forma de vigilarlo y tratarlo.
Piensa en el nervio óptico como el cable que lleva la imagen del ojo al cerebro. Si ese cable se va dañando, la visión puede perderse poco a poco. En algunos tipos de glaucoma, el problema avanza de manera silenciosa. En otros, el ojo manda señales claras y urgentes.
Lo que más confunde a los pacientes
Mucha gente cree que el glaucoma siempre duele. No es así.
También es común pensar que una sola medición de presión ocular resuelve todo. Tampoco. Hay personas con daño en el nervio óptico que necesitan una evaluación mucho más completa para saber qué está pasando realmente.
Idea clave: hablar de tipos de glaucoma no es un detalle técnico. Es la diferencia entre detectar un problema silencioso a tiempo o dejar pasar una urgencia.
Por qué vale la pena revisarte aunque no notes cambios
Cuando una enfermedad puede avanzar sin síntomas obvios, la revisión preventiva deja de ser opcional. Esto aplica mucho para adultos mayores, personas con diabetes y familias con antecedentes oculares en Monterrey y su área metropolitana.
Si en tu caso ya hubo una sospecha en una consulta previa, lo más útil no es adivinar. Lo más útil es confirmar si realmente hay glaucoma, qué tipo es y si ya existe daño en el nervio óptico.
Los Dos Tipos de Glaucoma Más Comunes Ángulo Abierto y Ángulo Cerrado
Entre los distintos tipos de glaucoma, hay dos que conviene entender muy bien porque cambian por completo la urgencia del problema. El glaucoma de ángulo abierto es el más frecuente y concentra alrededor del 90% de los casos, mientras que el de ángulo cerrado es menos común pero puede presentarse de forma aguda y urgente (explicación clínica en Fernández-Vega).
Cómo funciona el drenaje del ojo
Uso mucho una comparación sencilla. El ojo produce un líquido llamado humor acuoso. Ese líquido debe salir por una zona de drenaje, como si fuera el desagüe de un lavabo.
En los tipos de glaucoma de ángulo abierto, el “desagüe” no está completamente tapado, pero funciona mal. El problema progresa lentamente. La persona puede sentirse bien durante años mientras el nervio óptico se sigue dañando.
En los tipos de glaucoma de ángulo cerrado, el drenaje puede bloquearse de manera súbita. Ahí sí aparece un cuadro más brusco, con dolor, ojo rojo y visión borrosa. Ese escenario requiere atención inmediata.
Si quieres reconocer señales de alerta, aquí tienes una guía sobre síntomas de glaucoma.
Comparativa rápida entre ambos
| Característica | Glaucoma de Ángulo Abierto | Glaucoma de Ángulo Cerrado |
|---|---|---|
| Inicio | Lento | Puede ser súbito |
| Síntomas al principio | Frecuentemente ausentes | Puede haber dolor, ojo rojo y visión borrosa |
| Forma de detección | Revisión oftalmológica | A veces aparece como urgencia |
| Riesgo principal | Pasar desapercibido por mucho tiempo | Crisis aguda con presión elevada |
| Enfoque práctico | Vigilancia periódica | Atención rápida y tratamiento oportuno |
Qué significa esto en la vida diaria
Para muchos pacientes de Monterrey, esta diferencia responde una duda muy común: “Si no me duele, ¿de verdad necesito revisarme?”. La respuesta es sí. Precisamente porque uno de los tipos de glaucoma más comunes suele avanzar sin síntomas evidentes.
Un glaucoma silencioso puede detectarse en consulta antes de que el paciente note pérdida visual. Esa es una de las razones por las que una revisión anual o periódica puede marcar una gran diferencia.
En cambio, si aparece dolor intenso, ojo rojo, visión borrosa súbita o halos alrededor de las luces, ya no hablamos de vigilancia rutinaria. Hablamos de valorar el ojo cuanto antes.
Otros Tipos de Glaucoma Primario que Debes Conocer
No todos los tipos de glaucoma encajan en la idea clásica de presión ocular alta con pocos síntomas. Hay formas menos conocidas que suelen confundir a los pacientes y, a veces, también retrasan el diagnóstico si solo se piensa en “me tomaron la presión y salió normal”.
Glaucoma de tensión normal
En este grupo, el nervio óptico muestra daño compatible con glaucoma aunque la presión ocular no parezca elevada en una medición habitual. Esto sorprende mucho a los pacientes.
La enseñanza aquí es sencilla: una revisión completa vale más que una sola cifra. Cuando sospechamos alguno de estos tipos de glaucoma, revisamos el aspecto del nervio óptico, el campo visual y otros estudios que ayudan a ver si ya existe afectación funcional o estructural.

Si has notado molestias relacionadas con presión ocular o te dijeron que “traes la presión alta en los ojos”, puede orientarte esta página sobre síntomas de presión alta en los ojos.
Glaucoma congénito
Hay tipos de glaucoma que pueden presentarse desde etapas muy tempranas de la vida. En el glaucoma congénito, los padres suelen consultar porque notan algo fuera de lo normal en el ojo del bebé, como lagrimeo persistente, sensibilidad a la luz o un ojo que parece más grande o más opaco.
No todo lagrimeo significa glaucoma. Pero cuando una familia detecta cambios llamativos, lo correcto es revisarlo pronto con un oftalmólogo.
En niños, la regla práctica es simple: si el ojo se ve diferente, lagrimea mucho o la luz les molesta más de lo habitual, vale la pena revisarlo sin esperar.
Estos tipos de glaucoma son menos frecuentes, pero importan porque demuestran que el diagnóstico no puede basarse solo en síntomas típicos de adultos.
Glaucomas Secundarios Cuando Otra Enfermedad es la Causa
Aquí cambia la lógica. En los glaucomas secundarios, el problema no aparece “solo”. Otra enfermedad, una inflamación, un traumatismo o ciertos cambios dentro del ojo alteran el drenaje y elevan la presión. Por eso, cuando hablamos de tipos de glaucoma, también hay que preguntar qué lo está provocando.
El ejemplo más importante en Monterrey
En nuestra región, esto importa mucho por la alta frecuencia de diabetes. El glaucoma secundario neovascular es especialmente relevante en pacientes con diabetes mal controlada, porque la isquemia retiniana favorece el crecimiento de nuevos vasos en iris y ángulo, y esos vasos bloquean el drenaje del humor acuoso (descripción en Glaucoma Research Foundation en español).
Dicho en palabras simples: cuando la retina sufre por falta de buen riego sanguíneo, el ojo puede intentar formar vasos nuevos que no ayudan y, en cambio, complican más la salida del líquido. El resultado puede ser una presión muy elevada y un ojo difícil de controlar si no se trata también la causa de fondo.

Otras formas secundarias
Además del neovascular, existen otros tipos de glaucoma secundarios que pueden aparecer en contextos distintos:
- Glaucoma pigmentario. Ocurre cuando pigmento del iris participa en la obstrucción del drenaje.
- Glaucoma pseudoexfoliativo. Se relaciona con material anormal que se deposita dentro del ojo.
- Glaucoma inflamatorio. Puede aparecer cuando hay uveítis u otros procesos inflamatorios.
- Glaucoma traumático. Se desarrolla después de una lesión ocular.
En todos estos casos, tratar solo la presión puede no ser suficiente. Hay que entender la causa y atenderla también. Si el problema viene de una retinopatía diabética, por ejemplo, la retina y el glaucoma deben manejarse como parte del mismo cuadro clínico.
En escenarios así, una evaluación integral puede incluir revisión del segmento anterior, fondo de ojo y valoración de retina. La Clínica Oftalmológica del Dr. Michael Rod ofrece ese tipo de valoración coordinada en Monterrey cuando se sospechan tipos de glaucoma secundarios relacionados con diabetes, retina o necesidad de láser ocular.
Diagnóstico y Tratamiento para los Tipos de Glaucoma
Cuando el paciente escucha “hay que estudiar glaucoma”, suele imaginar algo complejo o doloroso. En realidad, gran parte del diagnóstico de los tipos de glaucoma se hace con estudios de consulta que ayudan a responder preguntas muy concretas: cuánto está la presión, cómo se ve el nervio óptico, si el campo visual ya cambió y cómo está la zona de drenaje.
Al inicio de esta valoración puede ayudarte conocer opciones de tratamiento para glaucoma, pero la elección final depende del tipo específico y del estado del ojo.

Qué estudios suelen pedirte
Estos son algunos de los pasos más comunes para distinguir los tipos de glaucoma:
- Tonometría. Mide la presión intraocular.
- Revisión del nervio óptico. Permite buscar cambios compatibles con daño glaucomatoso.
- Campimetría. Evalúa el campo visual y detecta pérdidas que a veces el paciente aún no nota.
- Estudios de imagen. Ayudan a documentar la estructura del nervio óptico y dar seguimiento.
Ninguna prueba por sí sola cuenta toda la historia. Por eso, cuando alguien llega diciendo “solo me salió alta la presión”, la siguiente pregunta no es si ya tiene glaucoma. La pregunta correcta es si ya hay evidencia de daño y qué tipo de problema lo está causando.
Para entenderlo de forma visual, este video resume bien la lógica del diagnóstico y manejo:
Cómo se elige el tratamiento
El tratamiento de los tipos de glaucoma no es igual para todos. La estrategia cambia según el mecanismo del problema. En casos con riesgo de cierre angular, una iridotomía láser profiláctica puede prevenir una crisis aguda, mientras que en el glaucoma crónico el objetivo es bajar la presión intraocular para frenar el daño progresivo (información del NEI en español).
En términos prácticos, las opciones suelen agruparse así:
- Gotas o medicamentos para reducir la presión.
- Láser para mejorar el drenaje o prevenir bloqueo en ciertos ojos.
- Cirugía cuando hace falta crear una vía más eficaz para salida del líquido.
El mejor tratamiento no es el más agresivo. Es el que corresponde al tipo de glaucoma, al estado del nervio óptico y a las necesidades reales del paciente.
Eso explica por qué dos personas con “glaucoma” pueden salir de consulta con planes completamente distintos.
Cuándo Consultar a un Especialista por Glaucoma en Monterrey
Hay pacientes que deben acudir por síntomas. Otros deben acudir aunque no sientan nada. Esa diferencia resume muy bien por qué existen distintos tipos de glaucoma.
Si vives en Monterrey, San Pedro Garza García, San Nicolás, Guadalupe o cualquier parte de Nuevo León, conviene pedir valoración si hay antecedentes familiares, diabetes, cambios en la visión o una revisión previa que haya sugerido presión ocular elevada o nervio óptico sospechoso.
Señales para pedir cita pronto
Busca atención oftalmológica si ocurre cualquiera de estas situaciones:
- Dolor ocular súbito acompañado de visión borrosa o enrojecimiento.
- Cambios graduales en la visión periférica o sensación de que “ves menos de lado”.
- Antecedentes familiares de glaucoma aunque tú todavía no notes síntomas.
- Diabetes con problemas de retina, porque algunos tipos de glaucoma pueden aparecer como complicación.
- Duda diagnóstica después de que te dijeron que tienes presión alta ocular o un nervio óptico sospechoso.
Si tu caso requiere una valoración enfocada, puedes revisar esta opción de especialista en glaucoma.
Lo más sensato no es esperar a que la visión falle de forma evidente. En varios tipos de glaucoma, cuando el paciente nota el problema por sí solo, ya puede existir daño importante. Una consulta oportuna ayuda a distinguir entre vigilancia preventiva, tratamiento médico o manejo urgente.
Preguntas Frecuentes sobre los Tipos de Glaucoma
¿Todos los tipos de glaucoma causan síntomas?
No. Varios tipos de glaucoma pueden avanzar en silencio durante mucho tiempo. Por eso una persona puede ver “aceptable” y aun así necesitar tratamiento o seguimiento cercano.
¿Si me encontraron presión alta en el ojo ya tengo glaucoma?
No necesariamente. La presión alta es una señal que merece estudio, pero el diagnóstico depende de una evaluación completa del nervio óptico, el campo visual y otros hallazgos clínicos.
¿El glaucoma siempre es una urgencia?
No. Algunos tipos de glaucoma son crónicos y se controlan con vigilancia, gotas, láser o cirugía según cada caso. Pero el glaucoma de ángulo cerrado sí puede presentarse como una urgencia médica cuando aparece de forma aguda.
¿Glaucoma y catarata pueden estar relacionados?
Sí, en ciertos pacientes pueden estar conectados. El glaucoma de ángulo cerrado, que es una urgencia médica, puede relacionarse con el tamaño de una catarata avanzada. En algunos casos, la extracción del cristalino durante la cirugía de catarata puede ayudar a abrir el ángulo y resolver el bloqueo (explicación en MedlinePlus en español).
¿Cada cuánto necesito revisión?
No existe una sola respuesta para todos. La frecuencia depende de tus hallazgos, antecedentes, edad, diabetes y del tipo de sospecha. Algunas personas requieren control periódico de rutina y otras necesitan seguimiento más estrecho.
Si te preocupa alguno de estos tipos de glaucoma, tienes diabetes, antecedentes familiares o cambios visuales recientes, puedes solicitar una valoración en la Clínica Oftalmológica del Dr. Michael Rod. Ahí puedes agendar una consulta oftalmológica o enviar un mensaje por WhatsApp para orientación inicial y revisión en Monterrey.
