La cirugía ya pasó. Ahora empieza la parte que más influye en cómo va a quedar su visión en los próximos días y semanas.
Muchos pacientes llegan a casa con dos sensaciones al mismo tiempo: alivio porque por fin se operaron, y nervios porque no quieren hacer algo que perjudique el resultado. Esa mezcla es normal. También es normal notar visión borrosa, sensación de arenilla, más sensibilidad a la luz o la duda constante de si “esto que siento entra dentro de lo esperado”.
Como oftalmólogo en Monterrey, el mensaje que más repito después de una cirugía de cataratas es simple: la recuperación suele ser muy buena cuando el paciente sigue las indicaciones con constancia. No se trata de guardar reposo absoluto ni de vivir con miedo. Se trata de proteger el ojo, usar bien las gotas, evitar errores comunes y avisar a tiempo si algo no va bien.
Su Guía para una Recuperación Exitosa Tras la Cirugía de Cataratas
Sale de cirugía, llega a casa y empieza la parte que define cómo cicatriza el ojo en la vida real. Ya sin el equipo del quirófano alrededor, cuentan los hábitos de esas primeras semanas: ponerse bien las gotas, no tocarse el ojo, protegerlo al dormir y avisar si algo cambia.
Como oftalmólogo en Monterrey, veo un patrón claro. Los pacientes que mejor se recuperan no son los que “aguantan” más ni los que retoman todo rápido. Son los que siguen instrucciones simples con constancia y se mantienen en contacto con su médico cuando aparece una duda. En nuestra ciudad eso importa todavía más, porque el aire seco, el polvo y las temporadas de polen suelen irritar un ojo que aún está sensible. También atendemos a muchos pacientes con diabetes, y en ellos el control del postoperatorio merece más atención porque la córnea, la retina y la superficie ocular no siempre responden igual.
La recuperación después de una cirugía de cataratas suele ir bien, pero no es automática. Depende de decisiones concretas en casa. Si el ojo operado se frota, si se suspenden gotas antes de tiempo o si se minimizan síntomas que sí merecen revisión, aumentan los problemas que normalmente se pueden evitar.
Qué sí funciona en la práctica
Esto es lo que más ayuda a que la recuperación avance de forma ordenada:
- Seguir el horario de gotas exactamente como se indicó, aunque ya note mejoría.
- Dormir con protector ocular el tiempo recomendado para evitar roces accidentales.
- Asistir a sus revisiones aunque se sienta bien y crea que “todo va normal”.
- Evitar ambientes con polvo, corrientes fuertes de aire y exposición innecesaria al polen, algo muy frecuente en Monterrey.
- Mantener comunicación directa con la clínica si aparece una molestia nueva, más enrojecimiento o una baja repentina de visión.
En consulta insisto mucho en este punto. Un mensaje a tiempo por WhatsApp con una foto, una descripción clara del síntoma o una duda sobre las gotas puede evitar errores comunes y darle tranquilidad. Ese acompañamiento cercano forma parte del cuidado. No se trata solo de operar bien, sino de estar disponibles durante la recuperación.
No todos los pacientes ven igual ni al mismo ritmo. Influyen la salud de la retina, la calidad de la superficie ocular, la presencia de diabetes y el lente implantado. Si quiere entender mejor cómo influye el implante en sus expectativas visuales, puede revisar esta guía sobre tipos de lentes intraoculares.
Durante estas semanas, conviene tomar el postoperatorio como una protección activa de su resultado visual. En Monterrey, eso incluye medidas muy prácticas: usar lentes oscuros al salir si hay mucha luz o viento, evitar patios o calles con polvo durante los primeros días y no confiarse si vive con diabetes aunque el ojo “no moleste mucho”. Cada indicación tiene un motivo. Mi objetivo es que usted se recupere con seguridad, con menos incertidumbre y con la confianza de que, si algo no le cuadra, nuestro equipo está cerca para orientarlo.
Las Primeras 48 Horas Su Plan de Acción Inmediato
Llega a casa, se quita el cubrebocas, siente el ojo raro y quiere comprobar de inmediato si ya ve “bien”. Ese impulso es muy común. En estas primeras 48 horas, lo que más protege su resultado no es probar la vista a cada rato, sino seguir una rutina simple y ordenada.

Qué puede sentir durante este periodo
Visión borrosa, sensación de arenilla, lagrimeo, algo de enrojecimiento y molestia leve suelen entrar dentro de lo esperado. La luz también puede incomodar más, sobre todo al salir a la calle. En Monterrey esto se nota más por el sol intenso, el viento y los cambios del ambiente entre espacios cerrados con clima y exterior.
Si vive con diabetes, conviene ser todavía más disciplinado con las gotas, el descanso y la revisión inicial. En mi consulta lo veo con frecuencia. Aunque el ojo no duela mucho, un paciente con diabetes no debe confiarse ni posponer un aviso si nota visión que empeora, secreción o dolor creciente.
Lo que debe hacer el mismo día de la cirugía
Al llegar a casa, siga este plan:
- Descanse sin permanecer totalmente inmóvil. Puede caminar dentro de casa, sentarse a comer y usar el baño con calma.
- Póngase las gotas exactamente a la hora indicada. Lávese las manos antes y evite que la punta del frasco toque el ojo o las pestañas.
- Use el protector ocular para dormir. Sirve para evitar un roce accidental o presión sobre el ojo operado.
- Mantenga la cabeza en posición cómoda. Si necesita agacharse, hágalo despacio y sin bajar bruscamente la cabeza.
- Pida apoyo para trasladarse. Si la visión sigue borrosa o la luz le molesta, no maneje.
- Tenga el celular cerca para reportar dudas. Un mensaje por WhatsApp a tiempo con una foto o una explicación clara del síntoma puede evitar errores con las gotas o retrasos innecesarios.
La primera noche merece especial cuidado
La mayor parte de los incidentes de esta etapa ocurren por algo muy simple. El paciente se frota dormido, se aprieta el párpado al acomodarse o intenta limpiarse el ojo sin técnica. Por eso insisto tanto en dormir con protector y no manipular el ojo aunque sienta comezón o cuerpo extraño.
La Academia Americana de Oftalmología recomienda usar el protector ocular según la indicación del cirujano, no frotarse el ojo y acudir al control postoperatorio temprano, como explica en sus recomendaciones sobre recuperación después de cirugía de cataratas. Si todavía no tiene definida su revisión inicial o quiere confirmar que todo va bien, puede agendar una valoración oftalmológica completa.
Lo que conviene evitar hasta cumplir 48 horas
Aquí vale la pena ser estricto:
- No se talle el ojo, aunque sienta picazón.
- No cargue bolsas, garrafones ni objetos pesados si eso le hace hacer fuerza.
- No deje que el chorro de la regadera pegue directo en la cara.
- No use maquillaje ocular, cremas cerca del párpado ni remedios caseros.
- No entre a patios, obras o calles con mucho polvo si puede evitarlo. En Monterrey esto importa bastante por el polvo suspendido y el polen en ciertas temporadas.
- No suspenda gotas porque “ya se siente bien”.
- No falte a su revisión de control, incluso si la molestia es mínima.
Un detalle práctico. Si al despertar nota lagaña ligera o párpados pegados, no jale ni frote. Limpie solo la parte externa con gasa limpia, según la indicación que le hayan dado, y luego aplique sus gotas en el horario correcto.
Cuándo escribirnos sin esperar
Avise el mismo día si presenta dolor que va en aumento, náusea, vómito, secreción espesa, sensibilidad intensa a la luz que empeora o una baja marcada de visión. Prefiero revisar una duda que resulte ser algo menor, a que un problema real llegue tarde. Ese acompañamiento cercano también forma parte de una buena cirugía.
Guía Semanal de Recuperación de la Semana 1 a la 4
El patrón es muy reconocible. El paciente llega al control diciendo: “Doctor, ayer veía mejor y hoy siento la visión rara”. En la mayoría de los casos, eso entra dentro de lo esperado. La recuperación después de una cirugía de catarata no mejora en línea recta. Hay días muy buenos y días más variables, sobre todo si hubo resequedad, mala noche de sueño, exposición al polvo o alergia por polen, algo frecuente en Monterrey en ciertas temporadas.

Semana 1 con protección máxima
Durante la primera semana, el objetivo es simple: dejar que el ojo cicatrice sin irritarlo y sin exponerlo a esfuerzos innecesarios. La visión suele empezar a aclararse, pero todavía puede haber sensación de arenilla, lagrimeo, reflejos más intensos y pequeñas variaciones a lo largo del día.
Aquí conviene ser metódico. Mantenga sus gotas exactamente como se le indicaron, reduzca salidas largas y evite ambientes con polvo, viento o polen. En Monterrey esto pesa más de lo que muchos pacientes creen. Una vuelta corta al exterior puede no dar problema, pero una tarde en zona de tráfico, obra o jardín sí puede disparar molestia y enrojecimiento.
Si usted tiene diabetes, esta primera semana merece todavía más atención. No porque la cirugía salga mal por definición, sino porque la superficie ocular y la respuesta inflamatoria pueden ser más sensibles. En estos casos pido apego estricto al tratamiento y comunicación más cercana si la visión tarda en estabilizarse.
Si quiere entender mejor el contexto del procedimiento y sus tiempos generales, puede revisar cuánto dura una operación de cataratas y qué esperar del proceso.
Semana 2 con más confianza, pero con prudencia
La segunda semana suele ser la de los excesos. El paciente ya se siente mejor, ve más claro y quiere volver a cargar bolsas, hacer limpieza profunda o retomar ejercicio como si el ojo ya estuviera “normal”. Todavía no.
En esta etapa ya suelen tolerarse mejor la lectura, el celular, la televisión y caminatas más largas. Aun así, no recomiendo esfuerzos físicos importantes ni actividades donde pueda entrar sudor, polvo o agua contaminada al ojo. La mejor evolución en semana 2 suele ser tranquila, sin pruebas innecesarias.
También es una semana donde aparecen dudas reales. “¿Es normal ver halos leves por la noche?”, “¿por qué amanezco más borroso y luego se me pasa?”, “¿ya puedo manejar?”. En vez de adivinar, prefiero que nos escriban. En la clínica damos mucho valor a ese acompañamiento directo, incluso por WhatsApp, porque una recuperación vigilada a tiempo evita errores simples, como suspender gotas antes de tiempo o retomar actividades antes de la revisión.
Semanas 3 y 4 con regreso gradual a su rutina
Entre la tercera y cuarta semana, muchos pacientes ya funcionan bastante bien en su vida diaria. La visión tiende a ser más estable y las molestias disminuyen. Aun así, “sentirse bien” no significa que todo deba retomarse el mismo día.
Las recomendaciones postoperatorias publicadas por la clínica Ocumed resumen restricciones habituales como evitar dormir sobre el lado operado en los primeros días y retrasar el maquillaje ocular por alrededor de dos semanas, medidas pensadas para reducir irritación, contaminación y traumatismos en un ojo que sigue cicatrizando, como explican en sus recomendaciones postoperatorias de cirugía de cataratas.
En consulta, yo ajusto ese regreso según cada caso. No es igual un paciente joven, sin otras enfermedades, que una persona con diabetes, ojo seco, alergias o inflamación más marcada. Tampoco es igual recuperarse en una semana de clima templado que en días con aire seco, polvo suspendido o alta carga de polen en Monterrey.
Cronograma de actividades postoperatorias
| Actividad | Semana 1 | Semana 2 | Semanas 3-4 |
|---|---|---|---|
| Caminar dentro y fuera de casa | Sí, suave | Sí, con más comodidad | Sí, casi normal |
| Levantar peso | Evítelo si implica esfuerzo o contener la respiración | Mejor posponer cargas importantes | Reintroducción gradual según revisión |
| Dormir del lado del ojo operado | Evitar al inicio | Valorar según evolución | Suele ser más flexible |
| Maquillaje ocular | No | Generalmente todavía no al inicio de esta etapa | Puede reconsiderarse después del periodo indicado por su médico |
| Natación y piscina | No | No | Retomar solo con autorización médica |
| Deportes intensos | No | No | Valorar según recuperación |
| Trabajo de oficina ligero | Depende de la visión, resequedad y uso de pantalla | Más factible | Habitualmente mejor tolerado |
Qué suele mejorar semana a semana
Más que perseguir un cambio espectacular de un día a otro, observe tendencias.
- La luz molesta menos.
- La visión fluctúa menos durante el día.
- Disminuye la sensación de cuerpo extraño o arenilla.
- Leer, caminar y reconocer caras se vuelve más natural.
- Hay más seguridad para retomar actividades habituales.
Si ocurre lo contrario, la revisión no debe esperar. Dolor creciente, visión que cae en vez de mejorar, ojo muy rojo o secreción no son detalles menores. Mi recomendación para mis pacientes de Monterrey es clara: ante la duda, escríbanos y revísese. Un buen postoperatorio no depende solo de una cirugía bien hecha. También depende de acompañarlo de cerca durante estas semanas.
Manejo Práctico de Gotas Oculares Higiene y Protección
Si tuviera que elegir la habilidad más importante del postoperatorio, sería esta: ponerse bien las gotas. No sirve de mucho tener el mejor medicamento si termina fuera del ojo, si el gotero toca las pestañas o si se aplica con manos sucias.

Cómo aplicar las gotas sin contaminar el frasco
Siga esta secuencia, sin prisa:
- Lávese las manos con agua y jabón.
- Siéntese o recuéstese con la cabeza hacia atrás.
- Mire hacia arriba y jale suavemente el párpado inferior para formar un pequeño espacio.
- Acerque el gotero sin tocar el ojo, pestañas o piel.
- Deje caer una gota. Una basta.
- Cierre el ojo suavemente. No lo apriete.
- Espere un momento antes de la siguiente gota si usa más de un medicamento.
El error más común es pensar que entre más gotas entren, mejor. No. Una sola gota bien aplicada funciona mejor que varias mal puestas.
Cómo acordarse del tratamiento
La adherencia mejora cuando el sistema es simple. No dependa de la memoria, especialmente si usa varios medicamentos o si comparte horarios con otros tratamientos.
Pruebe estas medidas:
- Use alarmas en el celular con el nombre de cada gota.
- Lleve un registro escrito en una libreta o en la mesa de noche.
- Pida apoyo a un familiar si usted vive solo o se le dificulta la aplicación.
- Mantenga los frascos en un lugar fijo y limpio.
En contextos de seguimiento cercano en Nuevo León, se ha observado que el acompañamiento por mensajería facilita mucho la recuperación funcional en pacientes que requieren supervisión más estrecha. Esa lógica también aplica cuando el paciente necesita resolver dudas rápidas entre revisiones, sin improvisar en casa.
Higiene diaria sin poner en riesgo el ojo
Ducharse sí se puede, pero con cuidado. Lo importante es que jabón, shampoo y chorro directo no entren al ojo operado. Para lavarse el cabello, inclinar la cabeza hacia atrás suele ser la manera más segura.
En la cara, limpie con suavidad la zona alrededor del ojo. No presione el párpado y no intente retirar secreciones con fuerza. Si hay lagaña leve o restos de gotas, la limpieza debe ser delicada.
Un ojo recién operado no necesita fricción. Necesita limpieza suave y constancia.
Protección frente a sol, polvo y ambiente seco
Monterrey tiene días muy soleados, ambientes secos y temporadas en que el aire arrastra polvo o polen. Eso no significa que tenga que encerrarse, pero sí que conviene protegerse bien al salir.
Use gafas de sol con protección UV. Además de comodidad, actúan como barrera física frente a viento e irritantes. Cuando el ojo está sensible, esa barrera ayuda mucho más de lo que el paciente suele imaginar.
Si ya pasó por otra recuperación ocular o quiere comparar pautas generales de cuidado, esta guía sobre trasplante de córnea recuperación puede orientarle sobre la importancia de la higiene y la protección de la superficie ocular en procesos postquirúrgicos.
Dos errores que sí retrasan el avance
Hay dos fallas que veo repetirse:
- Suspender gotas porque “ya me siento bien”.
- Tocar la punta del gotero con el ojo.
Ambas son evitables. La primera corta el tratamiento antes de tiempo. La segunda contamina el frasco. Si quiere hacer bien sus cuidados después de cirugía de cataratas, empiece por dominar estas tareas pequeñas. Son las que más se repiten y las que más pesan en el resultado final.
Actividades Permitidas y Prohibidas Qué Puede Hacer y Cuándo
La pregunta no es solo “qué está prohibido”. La pregunta útil es: qué actividad vale la pena retomar, cuál puede esperar y cuál sí conviene evitar por completo durante un tiempo. Cuando el paciente entiende esa diferencia, la recuperación se vuelve mucho más llevadera.

En casa lo seguro frente a lo riesgoso
Hay tareas domésticas que sí pueden hacerse pronto y otras que parecen inofensivas, pero implican esfuerzo, inclinación o exposición a irritantes.
Generalmente bien tolerado
- Leer ratos cortos. Si no le arde el ojo y descansa.
- Ver televisión con pausas. Mejor con buena iluminación y sin fatiga.
- Preparar comida simple. Siempre que no implique cargar ollas pesadas o exponerse a vapor intenso.
- Caminar dentro de casa. Ayuda a retomar la rutina sin exigir de más.
Mejor posponer
- Barrer, trapear o sacudir. Levantan polvo y exigen movimiento repetitivo.
- Cargar garrafones, bolsas pesadas o cajas. Durante la primera semana debe evitar esfuerzos mayores a 5 kg, según las recomendaciones verificadas antes citadas.
- Agacharse repetidamente. Sobre todo si le obliga a contener la respiración o pujar.
Trabajo y pantallas con criterio
Volver al trabajo depende mucho del tipo de labor. Un empleo de oficina no se maneja igual que uno físicamente demandante. Si su jornada exige cargar, inclinarse, conducir o exponerse a humo y polvo, hace falta individualizar el regreso.
Con las pantallas hay un punto que hoy pesa mucho en la recuperación. Estudios recientes de la Asociación Mexicana de Oftalmología de 2025 indican que más de 2 horas diarias de pantallas elevan el riesgo de ojo seco en un 35% durante la recuperación de cataratas, y los adultos mayores en Monterrey promedian 7.2 horas de pantalla al día, según esta revisión sobre recuperación de operación de cataratas y recomendaciones. En otras palabras, puede usar pantalla, pero no conviene hacerlo como si el ojo no estuviera recuperándose.
Prácticamente, esto funciona mejor:
- Haga pausas frecuentes.
- Parpadee de forma consciente.
- Baje brillo y contraste excesivo.
- Si le indicaron lágrimas lubricantes, úselas como apoyo.
Si después de leer o usar celular siente ardor, visión variable o cansancio ocular, no es buena idea insistir. El ojo ya le dijo que necesita descansar.
Ejercicio, salidas y ocio
Caminar suave suele ser una buena opción desde temprano. Lo que debe esperar son el gimnasio, los deportes intensos y cualquier actividad con riesgo de golpe.
Conviene pensar así:
| Tipo de actividad | Mejor opción | Lo que debe evitar al inicio |
|---|---|---|
| Ejercicio | Caminata tranquila | Pesas, abdominales, ejercicio vigoroso |
| Ocio | Lectura corta, TV con pausas | Deportes de contacto |
| Salidas | Traslados breves y protegidos | Ambientes con humo, polvo o viento intenso |
| Cuidado personal | Baño con precaución | Piscina, maquillaje ocular en el periodo restringido |
Conducir y vida social
Muchos pacientes preguntan cuándo pueden manejar. La respuesta honesta es que depende de cómo esté viendo, de si se operó un solo ojo y de lo que muestre la revisión. No conviene conducir con visión fluctuante ni mientras la percepción de profundidad se sienta rara.
La vida social sí puede retomarse antes, con sentido común. Una comida tranquila o una visita breve suelen ser preferibles a una salida larga en lugares saturados, con humo o con mucho aire. Si usted tiene una rutina laboral o familiar compleja, lo más sensato es comentarla directamente con el Dr. Michael Rod para ajustar recomendaciones a su caso y no trabajar con reglas demasiado generales.
Señales de Alarma y Consideraciones Especiales para su Visión
Son las 9 de la noche, el ojo operado se pone más rojo, la visión baja en lugar de aclararse y usted duda si esperar hasta mañana. En ese escenario, mi recomendación es simple. No espere.
La mayoría de las recuperaciones después de cirugía de cataratas va bien, pero ciertas molestias no se deben vigilar en casa durante horas. En Monterrey veo dos factores que cambian mucho el posoperatorio. El ambiente seco, el viento y el polen pueden irritar más la superficie ocular. También atendemos a muchos pacientes con diabetes, y en ellos cualquier cambio visual merece una revisión más cuidadosa.
Cuándo debe avisarnos de inmediato
Comuníquese con nosotros el mismo día si presenta alguno de estos cambios:
- Dolor fuerte o en aumento, sobre todo si no mejora con el manejo indicado.
- Disminución clara de la visión, en especial si antes iba mejorando y luego empeora.
- Enrojecimiento que aumenta en vez de ir cediendo.
- Secreción espesa, amarillenta o con mal olor.
- Destellos, moscas volantes nuevas, sombra lateral o una cortina en la visión.
- Náusea, dolor de cabeza intenso o sensación de presión ocular marcada.
Prefiero una llamada innecesaria a una complicación atendida tarde.
En nuestra clínica damos mucho valor a la comunicación directa, incluso por WhatsApp, porque una foto del ojo, una descripción clara de los síntomas y la hora en que empezaron suelen orientarnos rápido. Eso no sustituye una revisión cuando hace falta, pero sí evita que el paciente se quede solo con la duda durante la noche o en fin de semana.
Si nota sombras periféricas, destellos o una cortina que tapa parte de la visión, revise esta información sobre señales de desprendimiento de retina. Son síntomas que ameritan valoración pronta.
Consideraciones especiales en pacientes con diabetes
En Monterrey esto importa mucho. Un paciente con diabetes puede tener una cirugía técnicamente exitosa y aun así requerir vigilancia más cercana por su retina, por fluctuaciones de glucosa o por inflamación más persistente.
La recomendación práctica es concreta. Mantenga su glucosa lo mejor controlada posible, no falte a sus revisiones y no dé por hecho que toda visión borrosa es “normal por la operación”. Si ya existía retinopatía diabética, edema macular o tratamiento previo con láser o inyecciones, el seguimiento debe ser más estricto.
Aquí hay un punto que en consulta repito con frecuencia. Esperar varios días para ver si una baja visual mejora por sí sola no suele ser una buena decisión en un paciente con diabetes.
Irritación ambiental y recuperación en Monterrey
No todo enrojecimiento significa una urgencia. A veces el problema es irritación de superficie ocular, sobre todo en temporadas de polvo, viento o polen. Eso puede causar ardor, lagrimeo, visión variable y sensación de resequedad, especialmente al salir a la calle o al pasar tiempo en aire acondicionado.
La diferencia está en el patrón. La irritación suele fluctuar y mejora con lubricación y protección. Una complicación intraocular tiende a empeorar, duele más o baja la visión de forma más marcada. Si no está claro cuál de las dos cosas está pasando, lo correcto es revisarlo.
Adaptación al lente intraocular
Cada lente intraocular se siente distinto en la vida real. Un lente monofocal suele ofrecer una adaptación más predecible. Un lente multifocal o trifocal puede requerir más paciencia durante las primeras semanas, sobre todo de noche, con halos, contraste bajo o lectura fina.
Eso no significa que algo esté mal. Significa que la recuperación visual no siempre es lineal y que el cerebro necesita tiempo para ajustarse a una nueva forma de enfocar. Mi trabajo es ayudarle a distinguir entre una adaptación esperable y una señal de alarma real. Su trabajo es avisarnos a tiempo si algo cambia de manera importante.
Preguntas Frecuentes Después de su Cirugía de Cataratas
¿Es normal sentir arenilla o cuerpo extraño?
Sí, esa sensación es frecuente al principio. Suele relacionarse con la superficie ocular y con la propia cicatrización. Lo que no debe hacer es tallarse el ojo para “acomodar” esa molestia.
¿Mi visión puede variar durante los primeros días?
Sí. Hay pacientes que ven mejor desde muy pronto y otros que tardan más en estabilizar. Lo importante es que la tendencia general sea de mejoría y que no aparezca una caída marcada en la visión.
¿Puedo usar mis lentes anteriores?
A veces pueden servir temporalmente para alguna tarea, pero muchas veces ya no coinciden bien con la nueva condición visual del ojo operado. La graduación definitiva suele valorarse cuando la visión se estabiliza.
¿Cuándo podré volver a usar maquillaje?
Debe respetar el periodo indicado por su oftalmólogo. En las recomendaciones citadas antes, el maquillaje ocular se prohíbe durante los primeros 15 días. Eso reduce contacto con partículas, bacterias e irritantes.
¿Puedo viajar en avión?
En muchos casos sí es posible después de los primeros días, pero depende de cómo vaya su recuperación y de si tiene seguimiento programado cercano. Si el viaje le haría perder una revisión importante, conviene reorganizarlo.
¿Puedo leer, usar celular o ver televisión?
Sí, pero con moderación y pausas. Si le arde el ojo, siente visión inestable o se fatiga rápido, reduzca el tiempo y descanse.
¿Qué hago si no estoy seguro de si un síntoma es normal?
Consulte. En postoperatorio, la duda bien atendida vale mucho. No hace falta esperar a que el problema sea evidente para pedir orientación.
Si acaba de operarse o está por hacerlo y quiere seguimiento cercano, claro y humano, agende su revisión en la Clínica Oftalmológica del Dr. Michael Rod. El Dr. Michael Rod y su equipo en Monterrey pueden orientarle antes y después de su cirugía de cataratas, resolver sus dudas sobre lentes intraoculares y acompañarle con un plan de recuperación personalizado para proteger su visión.
