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El desprendimiento de retina tiene cura con tratamiento urgente

  • enero 31, 2026
  • dr.mrod

La respuesta corta y directa es que sí, el desprendimiento de retina tiene cura. Pero —y este es un "pero" muy importante— el éxito del tratamiento y la recuperación de tu salud ocular dependen por completo de qué tan rápido se actúe.

Imagina que la retina es como el papel tapiz de una habitación. Si una esquina empieza a despegarse, es crucial volver a pegarla de inmediato. Si lo dejas pasar, el papel se caerá por completo y el daño será mucho más difícil, si no imposible, de reparar. Lo mismo ocurre con tu ojo y tu agudeza visual.

Por qué actuar rápido es clave para salvar tu visión

Médico oftalmólogo muestra escaneo de retina en tableta a paciente mayor durante una consulta.

Recibir un diagnóstico de desprendimiento de retina puede ser abrumador, lo entendemos perfectamente. Sin embargo, lo primero que debes saber es que existen soluciones médicas y quirúrgicas muy efectivas. La verdadera pregunta no es si hay cura, sino cuánto tiempo ha pasado desde los primeros síntomas hasta que un especialista en salud visual interviene. Cada hora cuenta.

Estamos hablando de una de las emergencias oftalmológicas más serias que existen. Cuando la retina se separa de la pared posterior del ojo, su fuente de sangre y oxígeno se corta. Sin esos nutrientes vitales, las células nerviosas de la retina empiezan a dañarse de forma irreversible. Por eso, esta no es una situación que puedas "dejar para después" o "esperar a que mejore". Si tienes síntomas, agenda tu consulta de urgencia ahora mismo.

"El éxito en el tratamiento de un desprendimiento de retina se mide en días, a veces en horas. La intervención temprana no solo aumenta las probabilidades de volver a adherir la retina, sino que maximiza la cantidad de visión que se puede recuperar funcionalmente".

Si de repente notas destellos de luz, un aumento brusco de "moscas volantes" o una sombra que parece una cortina cubriendo parte de tu campo visual, tu cuerpo te está enviando una señal de alarma. Necesitas una valoración urgente por un oftalmólogo, sin excusas.

La conexión con la miopía en México

Conocer los factores de riesgo te da una ventaja enorme. Aquí en México, la miopía alta es uno de los principales detonantes de esta condición. Cuando un ojo es muy miope, su forma es más alargada de lo normal. Este estiramiento constante adelgaza y debilita la retina, haciéndola mucho más frágil y propensa a sufrir desgarros que pueden terminar en un desprendimiento.

Esta relación es particularmente preocupante hoy en día. Las estadísticas nacionales muestran que aproximadamente 8 de cada 10 niños y adolescentes mexicanos tienen alguna deficiencia visual, incluyendo la miopía. Cuando esta condición progresa a miopía patológica (más de -6.00 dioptrías), el riesgo de complicaciones graves como el desprendimiento de retina se dispara.

Por eso, si tienes miopía alta, las revisiones periódicas del fondo de ojo no son opcionales, son una necesidad para tu salud ocular. Incluso si no tienes ningún síntoma. Un chequeo a tiempo puede detectar lesiones peligrosas en la periferia de la retina que se pueden sellar con láser, previniendo un problema mucho mayor en el futuro.


Entender la gravedad de la situación es el primer paso. A continuación, resumimos los puntos más importantes que determinan si el desprendimiento de retina se puede curar y en qué medida se recuperará la visión.

Factores clave para la cura del desprendimiento de retina

Factor determinante Impacto en la recuperación Acción recomendada
Tiempo de reacción El factor más crítico. Horas pueden marcar la diferencia entre recuperar la visión o perderla permanentemente. Buscar atención de urgencia ante cualquier síntoma sospechoso (flashes, moscas, sombra).
Afectación de la mácula Si la mácula (centro de la visión) se desprende, la recuperación de la agudeza visual fina es mucho más complicada. La atención inmediata antes de que el desprendimiento llegue a la mácula es vital para un buen pronóstico.
Tipo y causa Algunos tipos, como los traccionales en diabéticos, son más complejos de tratar que un desgarro simple. Un diagnóstico preciso por un especialista en retina es fundamental para elegir la cirugía correcta.
Experiencia del cirujano La técnica y habilidad del oftalmólogo influyen directamente en la tasa de éxito de la cirugía. Elegir un centro especializado con cirujanos de retina con alta experiencia y tecnología de punta.
Salud ocular general Condiciones previas como glaucoma, uveítis o miopía patológica pueden complicar el pronóstico. Realizar revisiones oftalmológicas periódicas y controlar cualquier otra enfermedad ocular.

En resumen, la cura no solo depende del tratamiento en sí, sino de una cadena de decisiones correctas que empiezan contigo.


Comprender por qué esta condición es considerada una urgencia oftalmológica te empodera para actuar correctamente. Tu visión es demasiado valiosa como para dejarla al azar. Si tienes la más mínima sospecha, no esperes más. Contacta a un especialista inmediatamente.


¿Qué es un desprendimiento de retina y por qué sucede?

Representación anatómica detallada de un ojo humano y una retina desprendida, ilustrando una condición ocular.

Para contestar la pregunta de si el desprendimiento de retina tiene cura, primero tenemos que entender de qué estamos hablando. Imagina que tu ojo es como una cámara de cine. En el fondo, tienes una "pantalla" increíblemente sofisticada y sensible a la luz: esa es la retina. Su trabajo es capturar todo lo que ves y mandar la información al cerebro para que la interprete.

Este tejido es finísimo y muy delicado. Para que funcione bien, necesita estar pegado a la pared interna del ojo, que es la que le da oxígeno y nutrientes. Un desprendimiento de retina es justo eso: la "pantalla" se despega. Cuando esto pasa, la retina deja de recibir lo que necesita y, lógicamente, deja de funcionar. La visión se vuelve borrosa, las cosas se ven chuecas o, en el peor de los casos, se pierde por completo la agudeza visual en esa zona.

El papel del vítreo en la salud de tu retina

Adentro del ojo tenemos un gel transparente llamado humor vítreo. Este gel rellena casi todo el globo ocular y ayuda a mantener su forma. De jóvenes, el vítreo está bien adherido a la retina. Pero con los años, como casi todo en el cuerpo, empieza a cambiar: se vuelve más líquido y tiende a encogerse.

Este proceso es normal y la mayoría de las veces no causa ningún problema. El vítreo se separa de la retina suavemente, algo que llamamos desprendimiento de vítreo posterior. El lío empieza cuando el vítreo, al separarse, jala con demasiada fuerza una parte de la retina que es más débil. Ese jalón puede crear un pequeño desgarro o un agujero.

Una vez que hay un desgarro, el líquido que está dentro del ojo se empieza a filtrar por ese hoyito y se acumula debajo de la retina. Esta acumulación es lo que empuja y "levanta" la retina, separándola de la pared del ojo y causando el desprendimiento.

Si sientes que algo no anda bien con tu vista, no lo dejes pasar. Una revisión a tiempo es tu mejor aliada para cuidar tu salud ocular. Agenda tu consulta hoy mismo.

¿Por qué la miopía alta es un factor de riesgo clave?

Aunque la edad es un factor importante, hay condiciones que disparan el riesgo de un desprendimiento. En México, una de las más relevantes es la miopía alta, también conocida como miopía patológica. Un ojo con miopía alta es un ojo anatómicamente más largo de lo normal. Esto obliga a la retina a estirarse para poder cubrir toda la superficie interna, como si trataras de forrar una pelota grande con un papel que apenas le queda.

Ese estiramiento constante hace que la retina se vuelva muy delgada y frágil, sobre todo en los bordes. Piensa en una liga que estiras al máximo: se pone tan delgadita que con cualquier cosita se rompe. Algo muy parecido le pasa a la retina de un ojo miope, y por eso es mucho más fácil que se desgarre.

Esta relación es un tema de salud pública muy serio en nuestro país. El desprendimiento de retina es una de las urgencias oftalmológicas más críticas, y es especialmente común en la gente con miopía. Los datos clínicos nos dicen que cerca del 80% de los desprendimientos en personas menores de 60 años ocurren en pacientes miopes. Esta cifra es alarmante, sobre todo porque en México la miopía ha aumentado muchísimo, afectando hasta a un 44% de los adolescentes.

Otras causas que debes conocer

La miopía y la edad son las causas más comunes, pero no las únicas. Es importante que conozcas otros factores para estar alerta y cuidar tu salud visual.

  • Golpes directos: Un golpe fuerte en el ojo o en la cabeza puede provocar un desgarro en la retina de forma inmediata, incluso en personas jóvenes y sanas.
  • Cirugías en el ojo: Cualquier operación ocular, como la de cataratas, modifica un poco la estructura del ojo y puede aumentar las probabilidades de un desprendimiento a futuro.
  • Retinopatía diabética avanzada: En personas con diabetes mal controlada, pueden crecer vasos sanguíneos anormales en la retina. Estos crean cicatrices que se encogen y tiran de la retina hasta desprenderla. A esto se le llama desprendimiento traccional.
  • Antecedentes familiares: Si alguien en tu familia cercana (padres, hermanos) ha tenido un desprendimiento, tu riesgo puede ser mayor.

Entender qué está causando el problema es el primer paso para encontrar la solución correcta. En nuestros artículos sobre retina, puedes encontrar más información sobre estas y otras enfermedades para que estés siempre bien informado sobre el cuidado de los ojos.

Las señales de alerta que nunca debes ignorar

Tu visión no suele fallar de un momento a otro sin previo aviso. Antes de que ocurra un desprendimiento de retina, tus ojos casi siempre envían señales de auxilio, como una alarma de incendio que se activa justo a tiempo. Aprender a reconocer estos síntomas es, sin exagerar, una de las cosas más importantes que puedes hacer para salvar tu vista.

El problema es que estas señales no causan dolor. Esta ausencia de dolor es muy engañosa y lleva a mucha gente a pensar "ya se me pasará" o "esperaré a mañana a ver cómo sigo". Cuando hablamos de la retina, esta es la peor decisión que puedes tomar, porque cada minuto que pasa sin atención especializada juega en tu contra.

Moscas volantes o miodesopsias: ¿cuándo son un problema?

La mayoría hemos visto alguna vez pequeñas manchas o hilos que flotan en nuestro campo de visión, sobre todo al mirar una pared blanca o el cielo. Estas son las famosas "moscas volantes" o miodesopsias. En general, son normales y se deben a pequeños grumos en el gel vítreo que rellena el ojo.

La verdadera señal de alarma se enciende cuando ocurre un cambio drástico y repentino.

  • Aparición súbita: Si de un día para otro notas una "lluvia" de nuevos puntos negros o telarañas que antes no estaban ahí.
  • Aumento en cantidad: No es lo mismo ver una o dos "mosquitas" de vez en cuando, que de repente percibir docenas de ellas.
  • Mayor tamaño y densidad: Si las manchas se vuelven más grandes, oscuras y notorias, al punto de bloquear partes de tu visión.

Este cambio tan brusco puede significar que se ha producido un desgarro en la retina. Esto libera pequeñas células o un poco de sangre al interior del ojo, y es lo que percibes como una invasión de moscas. Si te pasa esto, necesitas una valoración de urgencia. Llámanos ahora para agendar una cita.

Destellos de luz o fotopsias sin motivo aparente

Otro síntoma clave es ver destellos de luz o relámpagos, conocidos como fotopsias. No me refiero a las luces que ves al frotarte los ojos, sino a flashes que aparecen espontáneamente, como si alguien estuviera tomando fotos a un lado de tu campo visual.

Estos destellos ocurren porque el gel vítreo, al encogerse y separarse de la retina, está tirando o "jalando" de ella. Tu retina interpreta esa tracción mecánica como si fuera un estímulo de luz y envía esa señal equivocada al cerebro.

Ver destellos de luz es una señal directa de que la retina está bajo tensión. Es el equivalente a escuchar el crujido de una cuerda que está a punto de romperse. Ignorarlo es un riesgo que no deberías correr.

Si experimentas fotopsias, y más aún si van acompañadas de un aumento de moscas volantes, contacta a un especialista en retina de inmediato.

La sombra o cortina: la señal más grave de todas

Este es el síntoma más urgente de todos. Los pacientes lo describen como una sombra oscura o una "cortina negra" que empieza a aparecer en una parte de su visión. Normalmente empieza por la periferia (de lado, arriba o abajo) y lentamente avanza hacia el centro.

Esa sombra no es otra cosa que la parte de la retina que ya se desprendió y, por lo tanto, dejó de funcionar. A medida que más líquido se filtra por debajo y despega más retina, la cortina se va haciendo más grande.

Si esta sombra llega a cubrir tu visión central (la mácula), las probabilidades de recuperar una visión nítida y detallada disminuyen drásticamente, incluso con una cirugía exitosa. Por eso, si notas una sombra en tu visión, no hay tiempo que perder. Es una emergencia oftalmológica absoluta.

Para entender mejor estos síntomas y su evolución, puedes leer más sobre cómo saber si tienes un desprendimiento de retina en nuestro artículo detallado. La información es poder, y en este caso, puede salvar tu visión.

¿Cómo se repara la retina con cirugía moderna?

Cuando un especialista confirma que tienes un desprendimiento de retina, el siguiente paso casi siempre es una cirugía. Entiendo que la idea de una operación en el ojo puede sonar intimidante, pero la tecnología que usamos hoy en día ha hecho de estos procedimientos actos de una precisión asombrosa.

El objetivo es muy claro y directo: volver a colocar la retina en su sitio para que pueda cicatrizar y, con suerte, recuperar su función. Lejos de ser un proceso aterrador, la cirugía de retina es la solución diseñada para restaurar tu visión. No existe una única técnica para todos; como cirujano, mi trabajo es elegir la mejor opción basándome en el tipo, la ubicación y la gravedad de tu desprendimiento.

Entender cómo funcionan estos procedimientos te ayudará a sentirte mucho más seguro y preparado para lo que viene.

Vitrectomía: la técnica de alta precisión

La vitrectomía es uno de los procedimientos que más realizamos por su gran versatilidad. Para que te hagas una idea, el interior del ojo está relleno de una especie de gelatina transparente llamada humor vítreo. En muchos desprendimientos, este gel es el que está "jalando" de la retina y causa los desgarros.

Durante una vitrectomía, hacemos unas microincisiones, más pequeñas que el grosor de una aguja, para extraer con mucho cuidado ese gel vítreo. Al quitarlo, liberamos la tensión que tiraba de la retina. Esto nos da un acceso directo y despejado para trabajar sobre la retina, aplanarla y sellar cualquier desgarro con un láser de alta precisión.

Para que la retina se mantenga en su lugar mientras cicatriza, rellenamos el ojo con una burbuja de gas o con aceite de silicón. Esta burbuja funciona como un "vendaje" interno, empujando suavemente la retina contra la pared del ojo.

Cerclaje escleral: el cinturón de seguridad para tu ojo

Otra técnica muy efectiva es el cerclaje escleral. Su lógica es diferente, pero igual de ingeniosa. En lugar de trabajar desde adentro del ojo, colocamos una banda o un cinturón de silicón muy delgado por fuera del globo ocular, en la parte blanca que no vemos (la esclera).

Esta banda se sutura alrededor del ojo, creando una indentación o "hebilla" que empuja la pared del ojo hacia adentro. Este simple movimiento acerca la pared a la retina desprendida, cerrando el espacio entre ellas y permitiendo que el desgarro se asiente. Después, usamos frío (crioterapia) o láser para crear una cicatriz adhesiva alrededor del desgarro y sellarlo para siempre.

El cerclaje escleral es como ajustar el cinturón de un pantalón para que quede bien pegado al cuerpo. La banda acerca la pared del ojo a la retina, aliviando la tracción y facilitando su curación.

Este procedimiento es especialmente útil en pacientes jóvenes o en ciertos tipos de desprendimientos que ocurren en la periferia de la retina.

Retinopexia neumática: la burbuja que cura

La retinopexia neumática es una opción menos invasiva, pero está reservada para casos muy específicos. Es ideal para desprendimientos pequeños, que estén en la parte superior del ojo y con un único desgarro bien identificado.

El procedimiento se puede hacer en el consultorio. Primero, sellamos el desgarro retiniano con crioterapia o láser. Justo después, inyectamos una pequeña burbuja de un gas especial directamente dentro de la cavidad vítrea del ojo.

La clave aquí es la física pura: el gas es más ligero que el líquido del ojo y siempre tiende a subir. Por eso, el paciente debe mantener la cabeza en una posición específica durante varios días. El objetivo es que la burbuja flote hacia arriba y presione directamente sobre el desgarro, manteniéndolo sellado mientras la retina se adhiere de nuevo.

La siguiente infografía te ayuda a visualizar cómo los síntomas iniciales, como las moscas volantes, pueden evolucionar y señalar la necesidad de una intervención urgente.

Diagrama de flujo ilustrando los síntomas del desprendimiento de retina para una rápida evaluación.

Como muestra el diagrama, la aparición de una "cortina" o sombra en la visión es el signo más grave. Indica que el desprendimiento ya ha comenzado y la cirugía es inevitable para intentar salvar la visión.

Comparativa de los tratamientos quirúrgicos para la retina

Para que tengas una idea más clara, he preparado esta tabla que resume las principales diferencias entre cada técnica. Es una comparación directa de las cirugías, sus aplicaciones, ventajas y lo que implican en la recuperación.

Tipo de cirugía Ideal para qué casos Tipo de anestesia Cuidados postoperatorios clave Tasa de éxito anatómico
Vitrectomía Desprendimientos complejos, hemorragias o cuando hay tracción del vítreo. Local con sedación o general. Mantener la cabeza en una posición específica, evitar viajar en avión. Superior al 90%.
Cerclaje escleral Pacientes jóvenes, miopía alta, desprendimientos periféricos. Local con sedación o general. Reposo moderado, uso de gotas antiinflamatorias y antibióticos. Cerca del 80-90%.
Retinopexia neumática Desprendimientos pequeños, superiores y con un solo desgarro. Anestesia local (gotas e inyección). Posicionamiento estricto de la cabeza por varios días. Alrededor del 80%.

Como puedes ver, cada técnica tiene su lugar y su momento. La elección no es al azar; depende de un análisis detallado de tu ojo por parte de un retinólogo con experiencia.

No dejes que el miedo te paralice. La tecnología moderna y la experiencia de un buen cirujano son tus mejores aliados para proteger tu vista. Agenda una consulta para evaluar tu caso particular.

Qué esperar durante la recuperación y el pronóstico real

La cirugía para volver a pegar la retina es un logro técnico impresionante, pero es apenas el primer paso. El camino hacia la recuperación visual exige paciencia y un cuidado casi artesanal. De hecho, la recuperación es tan crucial como la propia operación para definir cuánta visión lograrás recuperar.

Vamos a ser claros y honestos sobre lo que puedes esperar en las semanas y meses que siguen.

Entender bien el proceso te dará la tranquilidad necesaria para afrontarlo. Tu compromiso con los cuidados postoperatorios es tu mejor aliado para que el resultado sea un éxito.

Éxito anatómico vs. éxito funcional: no son lo mismo

Es fundamental que entiendas la diferencia entre estos dos conceptos. El éxito anatómico ocurre cuando la cirugía logra que la retina quede perfectamente adherida de nuevo a la pared del ojo. Gracias a las técnicas modernas, lo conseguimos en más del 90% de los casos.

Sin embargo, el éxito funcional se refiere a la calidad de la visión que recuperas, y aquí la historia es más compleja. Este resultado depende casi por completo de un factor clave: si la mácula —esa pequeña pero vital área en el centro de la retina que te da la visión fina y detallada— se desprendió o no antes de la cirugía.

Si la mácula se mantuvo en su sitio, el pronóstico visual suele ser excelente. Pero si llegó a desprenderse, aunque sea por unas pocas horas, es muy probable que la visión central no vuelva a ser tan nítida como antes, incluso después de una cirugía anatómicamente perfecta.

La recuperación visual no es algo que pase de la noche a la mañana. La visión puede tardar meses en estabilizarse y mejorar poco a poco. La paciencia y seguir las indicaciones al pie de la letra son tus mejores herramientas en esta etapa.

Si te preocupa tu pronóstico, lo mejor es una valoración personalizada. Agenda una consulta para que podamos darte un panorama claro y realista.

Los cuidados postoperatorios: la clave de tu recuperación

Al salir de la cirugía, te daremos una serie de instrucciones muy específicas. Seguirlas al pie de la letra no es una sugerencia, es una parte fundamental del tratamiento para asegurar que la retina cicatrice como debe.

  • La posición de la cabeza: Si usamos una burbuja de gas, tendrás que mantener una postura muy concreta (casi siempre boca abajo o de lado) durante varios días. Esto es para que la burbuja haga presión justo en la zona correcta de la retina, manteniéndola en su lugar mientras sana.
  • El uso de gotas oculares: Te recetaremos gotas antibióticas y antiinflamatorias. Su función es prevenir infecciones y controlar la inflamación. Es vital que las apliques con la frecuencia y duración que te indiquemos.
  • Limitar tus actividades: Deberás evitar por completo los esfuerzos físicos, levantar cosas pesadas y los movimientos bruscos de cabeza. Y si tienes una burbuja de gas, no podrás volar en avión hasta que se reabsorba del todo.

Un dato que nos preocupa es que la miopía progresiva en México ha disparado los casos de desprendimiento de retina, sobre todo en adolescentes. Se está convirtiendo en un serio problema de salud pública. Aunque el desprendimiento de retina tiene cura con cirugía especializada, el éxito funcional depende de actuar de inmediato.

El seguimiento: vigilando de cerca tu visión

Las revisiones periódicas con tu retinólogo no son opcionales, son obligatorias. En estas citas, revisaremos que la retina esté cicatrizando bien, mediremos la presión intraocular y nos aseguraremos de que no aparezca ninguna complicación nueva.

Este seguimiento cercano nos permite pescar cualquier problema a tiempo y ajustar el tratamiento si es necesario. Es también tu momento para aclarar dudas y sentirte seguro de que tu recuperación va por buen camino. Los testimonios de nuestros pacientes a menudo destacan cómo este acompañamiento les dio la confianza que necesitaban.

Recuerda, la recuperación es un maratón, no una carrera de velocidad. Tu dedicación en esta fase es la mejor inversión que puedes hacer por tu visión futura. Si tienes dudas o sientes que algo no va bien, no esperes. Llámanos o envíanos un WhatsApp para agendar una cita de seguimiento.


Preguntas frecuentes sobre el desprendimiento de retina

Cuando recibes un diagnóstico así, es normal que la cabeza se te llene de preguntas. La incertidumbre puede ser abrumadora, pero la información clara y directa es la mejor herramienta para recuperar la calma. Aquí vamos a responder esas dudas que escuchamos todos los días en la consulta, esas inquietudes reales que surgen antes, durante y después del tratamiento.

Queremos darte respuestas honestas que te ayuden a sentirte más seguro y con el control de tu salud ocular.

¿El desprendimiento de retina duele?

No, y aquí radica uno de los mayores peligros de esta condición. Un desprendimiento de retina no causa dolor físico. Las células de la retina no tienen receptores de dolor, así que puedes estar viendo destellos de luz o una "cortina negra" sin sentir la más mínima molestia.

Esta falta de dolor a menudo lleva a que la gente posponga la visita al médico, pensando que "no debe ser tan grave". Es un error crítico. Si tu visión cambia de golpe, el dolor no es un buen indicador de la urgencia. ¡Actúa de inmediato!

¿Se puede prevenir un desprendimiento de retina?

Prevenirlo al 100% no siempre es posible, sobre todo si está ligado al envejecimiento o a un golpe. Sin embargo, hay medidas clave que sí reducen el riesgo de manera muy significativa, especialmente si estás en un grupo de riesgo.

  • Revisiones periódicas: ¿Tienes miopía alta, diabetes o familiares con este problema? Una revisión anual del fondo de ojo es tu mejor línea de defensa. Un oftalmólogo puede ver desgarros o zonas débiles en la periferia de tu retina y sellarlas con láser antes de que provoquen un desprendimiento.
  • Protección ocular: Algo tan simple como usar gafas de protección adecuadas al practicar deportes de contacto o en trabajos con riesgo de golpes puede hacer toda la diferencia. Un traumatismo directo es una causa común y totalmente evitable.
  • Control de enfermedades: Si eres diabético, mantener tu glucosa bajo estricto control es vital. Así previenes la retinopatía diabética, que a su vez puede causar desprendimientos por tracción.

Si tienes dudas sobre tus factores de riesgo, no esperes a tener síntomas. Una valoración preventiva es la mejor inversión que puedes hacer en tu vista a largo plazo. Contáctanos para agendar tu cita.

¿Volveré a ver como antes después de la cirugía?

Esta es, sin duda, la pregunta más importante, y merece una respuesta muy sincera. La recuperación de tu visión depende casi en su totalidad de un factor: si la mácula (la parte central de la retina, responsable de la visión fina y detallada) se desprendió antes de la cirugía.

Si la mácula no se vio afectada, las probabilidades de recuperar una visión muy buena, incluso del 100%, son altas. Pero si la mácula sí llegó a desprenderse, aunque la cirugía sea un éxito y la retina quede en su sitio, es muy probable que la visión central no vuelva a ser igual de nítida. Puede que quede algo de distorsión o dificultad para leer letras pequeñas.

El objetivo número uno de la cirugía es salvar el ojo y la visión funcional que queda. Cada pizca de visión que recuperamos es una victoria, pero es crucial que tengas expectativas realistas, basadas en el estado de tu mácula al momento de operar.

¿Cuánto tiempo dura la recuperación?

La recuperación es un proceso gradual que puede llevar varios meses. La primera fase, que dura unas semanas, es la más crítica. En este tiempo tendrás que seguir al pie de la letra las indicaciones de reposo, el posicionamiento de la cabeza y el uso de las gotas oculares.

Es normal que la visión esté borrosa por semanas, sobre todo si se usó una burbuja de gas. Conforme el gas se va reabsorbiendo y el ojo sana, la visión irá mejorando poco a poco. La estabilización final puede tardar de seis meses a un año.

¿Y si la primera cirugía no funciona?

Aunque la tasa de éxito anatómico de la cirugía de retina es mayor al 90%, a veces la retina puede volver a desprenderse. Esto suele pasar por la formación de tejido cicatricial que jala de nuevo la retina, un fenómeno que llamamos proliferación vitreorretiniana (PVR).

Si esto ocurre, no significa que todo esté perdido. A menudo se necesita una segunda o incluso una tercera operación para volver a pegar la retina. Cada cirugía adicional tiene sus retos, pero sigue siendo la única opción para intentar salvar la visión.

¿El desprendimiento de retina tiene cura sin cirugía?

No. Para el desprendimiento de retina regmatógeno (el más común, causado por un desgarro), la cirugía es la única solución posible. No hay gotas, pastillas ni remedios naturales que puedan volver a pegar la retina a la pared del ojo.

La única excepción son los desprendimientos serosos, que ocurren por acumulación de líquido debido a una inflamación. En esos casos, el tratamiento se enfoca en la causa de fondo y podría no requerir cirugía, pero son mucho menos frecuentes. Retrasar la cirugía por buscar "otras opciones" solo garantiza un daño irreversible en la visión.

Si te quedaron más preguntas o buscas una segunda opinión, estamos para ayudarte. Tu tranquilidad y tu vista son nuestra prioridad. Llámanos o envíanos un WhatsApp hoy mismo.


En RETYMA, entendemos que tu visión es tu ventana al mundo. El Dr. Michael Rod y su equipo están dedicados a ofrecerte un diagnóstico preciso y el tratamiento más avanzado para que sepas que el desprendimiento de retina tiene cura. No dejes que la duda te paralice, da el primer paso hacia la recuperación. Agenda tu cita de valoración en https://www.retyma.com.

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