Cómo saber si tengo desprendimiento de retina: 3 señales de alarma

Si te estás preguntando cómo saber si tengo desprendimiento de retina, la respuesta está en reconocer tres señales clave que no dan tregua: la aparición repentina de puntos negros flotantes, destellos de luz tipo relámpago y, la más grave de todas, una sombra o "cortina" que empieza a invadir tu visión.

Estos no son síntomas que puedas dejar para después. Son una emergencia médica y necesitan atención oftalmológica inmediata. Si experimentas alguno de estos síntomas, agenda una consulta de emergencia ahora mismo.

Señales de alerta que no puedes ignorar

Tu vista es uno de los sentidos más valiosos, y cualquier cambio brusco debe tomarse en serio para mantener una buena salud visual. Un desprendimiento de retina sucede cuando esa capa delgada y sensible a la luz en el fondo del ojo se separa de su lugar. Aunque no duele, las señales visuales son inconfundibles, como una alarma que se enciende y que no debes apagar.

Mujer de mediana edad con expresión de preocupación, mirando a través de un cristal sucio o empañado.

Ignorar estas señales puede costarte la visión de forma permanente. Piensa en la retina como el sensor de una cámara digital; si se desconecta, la cámara ya no puede tomar fotos. Exactamente lo mismo pasa en tu ojo. La prevención y una revisión ocular a tiempo son cruciales.

Señal 1: lluvia súbita de moscas volantes

Las "moscas volantes" o miodesopsias son esos puntitos, hilos o telarañas que a veces vemos flotar en nuestro campo visual. Tener algunas es normal, pero un aumento repentino y masivo es una señal de alerta de primer nivel para tu salud ocular.

Esto pasa cuando el vítreo —el gel que rellena el ojo— se encoge con el tiempo y jala la retina. Si ese tirón es muy fuerte, puede provocar un desgarro, que es el primer paso hacia un desprendimiento. Es como la primera grieta en un parabrisas; aunque sea pequeña, es el comienzo de un problema mucho más grande.

Si de un momento a otro notas esta "lluvia" de puntos negros, no lo pienses dos veces. Contacta a un oftalmólogo de inmediato.

Señal 2: Destellos de luz o fotopsias

Otro síntoma clave son los destellos de luz, que en términos médicos llamamos fotopsias. Mucha gente los describe como si vieran relámpagos o el flash de una cámara por el rabillo del ojo, sobre todo cuando hay poca luz.

Estos destellos son provocados por la tracción física que el vítreo está ejerciendo sobre la retina. Cada jalón estimula las células de la retina, y estas mandan una señal de luz al cerebro. Es el sistema de alarma de tu ojo avisándote que algo no anda bien. No es una luz de fuera, es una señal de estrés interno en tu globo ocular.

Cuando aparecen destellos de luz, sobre todo si vienen acompañados de un aumento de moscas volantes, es uno de los indicadores más claros de que se está formando un desgarro en la retina. Actuar en esta fase puede ser la diferencia para evitar un desprendimiento completo.

Señal 3: La sombra o cortina: un síntoma crítico

Esta es la señal más grave y nos dice que el desprendimiento ya empezó. Se trata de una sombra oscura o una especie de "cortina" que bloquea una parte de tu campo visual. Puede que la notes primero en la periferia y que avance hacia el centro, o que la sientas como un velo que cae desde arriba, afectando tu agudeza visual.

Es uno de los síntomas clásicos. En México, por ejemplo, la miopía alta es un factor de riesgo muy importante. Se calcula que cerca del 80% de los desprendimientos de retina en personas menores de 60 años ocurren en miopes. La prevalencia de miopía en adolescentes mexicanos ha llegado hasta un 44%, lo que nos obliga a estar mucho más atentos a estas señales.

Esa sombra corresponde, literalmente, a la parte de la retina que ya se desprendió y dejó de funcionar. Si notas que la cortina avanza, es porque el desprendimiento está creciendo. Aunque este síntoma puede confundirse con una visión borrosa, es crucial entender que es mucho más grave. Si quieres, puedes aprender más sobre las causas de la visión borrosa y cuándo preocuparte.

Para que no quede duda, he preparado una tabla resumen con lo que debes tener bien claro.

Resumen de los síntomas de alerta máxima

Esta tabla te ayudará a identificar rápidamente los síntomas clave y a entender qué hacer de inmediato.

Síntoma visual Qué puede significar Acción recomendada
Aumento repentino de moscas volantes El vítreo está jalando la retina; posible inicio de un desgarro. Contactar a un oftalmólogo el mismo día.
Destellos de luz (relámpagos) Tracción fuerte sobre la retina, alto riesgo de desgarro inminente. Buscar evaluación oftalmológica de urgencia.
Sombra o "cortina" en la visión La retina ya ha comenzado a desprenderse. Ir a urgencias oftalmológicas de inmediato.

Si percibes esa sombra, cada minuto cuenta. No esperes a que llegue al centro de tu visión. La atención inmediata es lo único que puede salvar tu vista. Actúa ahora, agenda tu consulta urgente aquí.

Cuando es mas probable (factores de riesgo)

Un desprendimiento de retina no ocurre por arte de magia. Aunque puede pasarle a cualquiera, hay ciertas condiciones y antecedentes que, sencillamente, aumentan las probabilidades. Piénsalo como señales de advertencia que tu historial médico y tus ojos te están dando.

Conocer si estás en un grupo de mayor riesgo es el primer paso, y el más importante, para tomar las riendas de tu salud visual. Te permite ser proactivo, no reactivo. Si te identificas con alguno de los puntos que veremos a continuación, las revisiones oculares periódicas con un oftalmólogo dejan de ser una recomendación y se convierten en una necesidad.

Gafas, glucómetro y estuche de lentes de contacto sobre una superficie blanca, simbolizando el cuidado de la salud visual y general.

La miopía alta: cuando el ojo se estira demasiado

Uno de los culpables más comunes es la miopía alta. Por lo general, hablamos de graduaciones superiores a -6 dioptrías. Un ojo con miopía alta es anatómicamente más largo, lo que obliga a la retina a estirarse para cubrir esa superficie extra.

Imagina que intentas forrar una pelota de básquetbol con el papel de una de tenis. El papel se tensa, se adelgaza y se vuelve increíblemente frágil. Justo eso le pasa a tu retina. Esta tensión crónica puede crear zonas débiles o pequeños agujeros que son la puerta de entrada para un desprendimiento.

Aquí en Monterrey y en general en Nuevo León, vemos muchísimos casos de miopía, por lo que este factor es una preocupación real y muy presente en nuestra consulta diaria. Si tienes miopía alta, tu examen de fondo de ojo anual es innegociable.

Tener miopía alta no es una sentencia, pero sí una llamada de atención. Un especialista en retina puede detectar esas zonas débiles durante una revisión y, si es necesario, aplicar un tratamiento con láser para "sellar" el área y evitar un problema mucho mayor en el futuro.

Si este es tu caso, no te esperes a ver lucecitas o sombras. Agenda una valoración ahora y quédate tranquilo sabiendo en qué estado se encuentra tu retina.

Cirugías previas y la herencia familiar

Cualquier cirugía dentro del ojo, pero en especial la cirugía de cataratas, puede alterar el delicado equilibrio interno. Aunque es un procedimiento sumamente seguro y efectivo, la manipulación necesaria puede "sacudir" el gel vítreo, acelerando su separación natural de la retina y, a veces, generando tirones peligrosos.

El riesgo es más alto en los meses justo después de la operación, pero la vigilancia debe mantenerse a largo plazo.

Por otro lado, la genética también juega sus cartas. Si tus padres o hermanos han tenido un desprendimiento de retina, tus probabilidades aumentan. A veces, la "calidad" del colágeno del vítreo o la resistencia de la retina vienen de familia.

Enfermedades que afectan a todo el cuerpo, como la diabetes

Hay condiciones generales que tienen un impacto directo en los ojos. La diabetes mellitus es, sin duda, una de las más importantes en nuestra región.

Un mal control del azúcar en la sangre daña los pequeños vasos sanguíneos de todo el cuerpo, y los de la retina son especialmente vulnerables. Esto lleva a una complicación grave llamada retinopatía diabética. En sus fases más avanzadas, se forma tejido cicatricial que se contrae y jala la retina, provocando lo que conocemos como un desprendimiento traccional. Estos son de los casos más complejos de tratar.

Sabiendo que Nuevo León tiene una de las tasas de diabetes más altas de México, el control estricto de la glucosa y una revisión oftalmológica anual son la mejor defensa para cualquier paciente diabético.

Si tienes diabetes o antecedentes familiares de problemas de retina, tu mejor estrategia es la prevención. Busca a un especialista para una evaluación completa y protege tu visión para el futuro.

Golpes y diabetes: cuando el peligro viene de donde menos lo esperas

Si bien la miopía alta o una cirugía ocular previa son factores de riesgo que muchos conocen, a veces la pregunta "¿cómo saber si tengo desprendimiento de retina?" aparece de golpe, tras un evento totalmente inesperado. Un accidente, una caída o una enfermedad crónica como la diabetes pueden ser los detonantes silenciosos que ponen en jaque tu visión.

Es fundamental entender que la retina no solo se daña por problemas internos del ojo. A veces, el problema viene de fuerzas externas o de complicaciones de otras patologías. Identificar estas causas menos obvias es clave para actuar a tiempo y no dejar pasar señales de alerta importantes.

El riesgo oculto en los traumatismos, incluso sin un golpe directo al ojo

Un puñetazo o un pelotazo en el ojo son causas obvias de un problema visual, incluyendo un desgarro de retina. Pero aquí viene lo que mucha gente no sabe: no hace falta un impacto directo para que la retina sufra un daño grave.

Piénsalo así: un frenazo brusco en el coche, una caída tonta o un accidente de tráfico generan fuerzas de aceleración y desaceleración muy potentes. Estas fuerzas sacuden todo el contenido del ojo, haciendo que el gel vítreo tire con violencia de la retina y la pueda romper. Es como si el interior de tu ojo sufriera un "latigazo cervical".

Sí, un golpe en la cabeza o un frenazo inesperado en una avenida de Monterrey pueden ser suficientes para desencadenar un desprendimiento de retina. De hecho, estudios confirman que estas fuerzas de "aceleración-desaceleración" son una causa común de desgarros, especialmente en personas miopes, llegando a representar hasta el 80% de los casos en menores de 60 años. Si después de un incidente así empiezas a ver destellos o un montón de moscas volantes nuevas, esa es una bandera roja gigante.

La aparición de síntomas visuales después de cualquier accidente, por inofensivo que parezca, nunca debe ignorarse. Un chequeo del fondo de ojo es la única manera de estar seguros de que no hay un daño oculto que podría terminar en un desprendimiento.

Si sufriste un traumatismo y algo no se siente bien con tu visión, contacta de inmediato para una valoración de urgencia. En Monterrey, el Dr. Michael Rod tiene una vasta experiencia manejando las complejas secuelas de los traumatismos oculares.

La diabetes: una amenaza silenciosa para tu retina

La diabetes es una enfermedad que ataca los vasos sanguíneos más pequeños del cuerpo, y los de la retina son especialmente vulnerables. Cuando la glucosa se mantiene alta durante años sin un buen control, puede provocar una complicación devastadora conocida como retinopatía diabética.

En sus fases más avanzadas, esta enfermedad hace que crezcan vasos sanguíneos anormales y tejido fibroso (como cicatrices) sobre la superficie de la retina. Con el tiempo, este tejido se contrae y empieza a jalar la retina, literalmente tirando de ella hasta separarla de su base. A esto lo llamamos desprendimiento de retina traccional.

Este tipo de desprendimiento es muy diferente al que provoca un desgarro. No suele dar los avisos típicos como los destellos de luz. En su lugar, la pérdida de visión es más lenta y gradual, lo que lo hace particularmente peligroso porque la gente no se da cuenta hasta que el daño es severo.

Las claves de este tipo de desprendimiento son:

  • Su origen: Es una complicación directa de una retinopatía diabética avanzada.

  • Cómo funciona: El tejido cicatricial tracciona (jala) de la retina hasta que la desprende.

  • Los síntomas: Suelen ser más sutiles, como visión borrosa que empeora poco a poco o manchas oscuras que no se mueven.

El manejo de un desprendimiento traccional es uno de los mayores retos para un cirujano de retina y exige técnicas quirúrgicas de altísima precisión. Te recomendamos leer más sobre cómo la retinopatía diabética afecta tu visión para que entiendas mejor los riesgos.

Para cualquier paciente con diabetes, la mejor arma es la prevención: un control estricto del azúcar y revisiones anuales con un oftalmólogo. Si tienes diabetes y notas cualquier cambio en tu vista, por mínimo que sea, es una señal de que necesitas ayuda especializada sin demora. La experiencia del Dr. Michael Rod en el tratamiento de la retinopatía diabética lo convierte en un referente en Monterrey para estos casos complejos. No lo dejes para después y agenda una consulta.

Que hacer hoy mismo (pasos simples)

Si tienes la más mínima sospecha de que algo anda mal con tu visión, la claridad y la rapidez son tus mejores aliados. Saber identificar los síntomas de un desprendimiento de retina es el primer paso, pero entender qué hacer (y qué no hacer) justo después es lo que realmente puede cambiar el pronóstico.

Cuando la vista está en juego, cada segundo cuenta. Esto no es para tomárselo a la ligera o "esperar a que se pase". Un plan de acción inmediato es clave para proteger tu salud ocular y darte la mejor oportunidad de una recuperación completa.

Pasos cruciales: qué hacer y qué evitar

Lo primero es mantener la calma, pero actuar con decisión. Si estás viendo destellos, una súbita "lluvia" de moscas volantes o esa temida sombra que avanza por tu campo visual, tu prioridad absoluta es evitar cualquier riesgo que pueda empeorar la situación.

Aquí te va lo que debes hacer de inmediato:

  • Evita esfuerzos físicos: Nada de levantar objetos pesados, agacharte de golpe o hacer ejercicio. Cualquier aumento de presión en el ojo es contraproducente.

  • Limita los movimientos de cabeza: Intenta mantener la cabeza lo más quieta posible. Sacudidas o movimientos bruscos pueden hacer que un pequeño desgarro se convierta en un desprendimiento en toda regla.

  • No te frotes los ojos: Aunque sientas la tentación o alguna molestia, frotar los ojos ejerce una presión peligrosa sobre una retina que ya está en una situación muy delicada.

Y la acción más importante, sin duda, es buscar ayuda profesional de inmediato. No esperes a tu cita de rutina ni al día siguiente.

La urgencia en un desprendimiento de retina no es una exageración. El tiempo que pasa desde que aparecen los síntomas hasta que se recibe tratamiento está directamente ligado a la cantidad de visión que se puede recuperar. Actuar el mismo día puede ser la diferencia entre ver y no ver.

Contacto de urgencia: tu siguiente paso

Si la prueba de Amsler confirma tus sospechas, o simplemente tu instinto te dice que algo no está bien, el siguiente paso es contactar a un especialista en retina, también conocido como retinólogo. Es el único médico con la formación y el equipo específico para diagnosticar y tratar este problema con la urgencia que requiere.

Esta infografía te muestra cómo diferentes situaciones, desde un golpe hasta la diabetes, pueden desembocar en la misma emergencia visual.

Diagrama de flujo o árbol de decisiones que ayuda a identificar la causa de un síntoma, incluyendo golpe, diabetes o accidente.

Como puedes ver en el diagrama, no importa la causa, la conclusión es la misma: se necesita una evaluación urgente. Nunca subestimes un síntoma visual.

Si estás en Monterrey y necesitas orientación de urgencia, lo más directo y eficiente es hablar con un experto. No lo pienses dos veces. Contacta a la clínica del Dr. Michael Rod a través de su línea directa. Un simple mensaje puede ser el primer paso para proteger tu visión.

¿Qué haremos en tu consulta de urgencia?

Sabemos que la idea de una consulta de urgencia puede generar mucha ansiedad, sobre todo cuando tu vista está en juego. Pero entender qué va a pasar exactamente desde que llegas a la clínica te dará la tranquilidad de saber que estás en buenas manos. El objetivo es muy claro: revisar tu ojo a fondo para confirmar o descartar un desprendimiento de retina y actuar de inmediato.

Todo el proceso está diseñado para ser rápido y preciso. Así nos aseguramos de tener toda la información necesaria para proteger tu vista. A continuación, te platico paso a paso cómo será tu evaluación.

Primer contacto: evaluación inicial y agudeza visual

Lo primero que haremos al recibirte será una evaluación inicial de tu visión. Te pediremos que leas las letras de una tabla optométrica (la clásica tabla de Snellen) para medir tu agudeza visual. Este es un dato clave, ya que nos sirve como punto de partida para saber cuánta visión tienes en ese momento y poder compararla después del tratamiento.

También mediremos tu presión intraocular. Aunque la presión alta no es un síntoma directo del desprendimiento, nos ayuda a tener un panorama completo de la salud ocular general de tu ojo.

La dilatación de pupilas: un paso que no podemos saltarnos

Para poder examinar la retina, que está hasta el fondo del ojo, es absolutamente indispensable dilatar tus pupilas. Para esto, te aplicaremos unas gotas especiales que harán que tus pupilas se abran al máximo. Esto crea, por así decirlo, una "ventana" amplia para que el especialista pueda ver cada rincón con total claridad.

Este proceso toma entre 20 y 30 minutos. Durante este tiempo notarás la visión borrosa (sobre todo de cerca) y te molestará bastante la luz. No te preocupes, es un efecto temporal pero fundamental para un diagnóstico correcto.

La dilatación de las pupilas no es negociable cuando se sospecha de un desprendimiento de retina. Sin una pupila bien dilatada, es imposible hacer un examen de fondo de ojo completo, y se nos podrían escapar desgarros muy pequeños o problemas en la periferia de la retina.

Revisión a fondo: la lámpara de hendidura y la oftalmoscopia

Una vez que tus pupilas estén completamente dilatadas, el Dr. Rod pasará a examinar tu ojo con dos herramientas clave:

  1. Lámpara de hendidura: Es básicamente un microscopio de alta potencia que nos permite ver las estructuras del ojo con un detalle impresionante. Con ella, el médico revisará el vítreo buscando sangre o células inflamatorias, que son señales indirectas de un posible desgarro.

  2. Oftalmoscopia indirecta: Esta es la técnica principal para diagnosticar un desprendimiento. El médico usará una luz potente montada en su cabeza y una lupa de mano para obtener una vista panorámica y tridimensional de toda tu retina, desde el centro hasta la periferia más lejana.

Con esta técnica, el especialista puede identificar la ubicación y el tamaño exactos de cualquier desgarro o agujero, y ver qué tanta retina se ha desprendido. Si quieres entender mejor cómo es una revisión de rutina, puedes leer más sobre qué esperar en una consulta con el oftalmólogo retinologo en monterrey

¿Y si la vista está muy limitada? Pruebas adicionales

A veces, la visualización directa de la retina se complica. Esto puede pasar si hay mucha sangre dentro del ojo (lo que llamamos hemovítreo) o si existe una catarata muy densa. En estos casos, no nos quedamos de brazos cruzados: recurrimos a una ecografía ocular o ultrasonido.

Esta prueba no es invasiva. Usa ondas de sonido para crear una imagen de las estructuras internas del ojo, permitiendo al médico confirmar si la retina está en su sitio o si se ha desprendido, incluso cuando no puede verla directamente. Es una herramienta de diagnóstico increíblemente valiosa en los casos más complejos.

Al final de esta evaluación, tendrás un diagnóstico claro y un plan de acción. Llegar informado a tu consulta de urgencia te ayudará a reducir el estrés y te permitirá enfocarte en lo más importante: tomar las mejores decisiones para salvar tu visión. Si estás listo para obtener respuestas, agenda tu cita aquí.

Las opciones de tratamiento que pueden salvar tu visión

Recibir un diagnóstico de desprendimiento de retina puede ser desconcertante, pero es fundamental que lo veas no como un punto final, sino como el inicio de una solución. Hoy en día, la cirugía de retina ha avanzado a pasos agigantados, y existen procedimientos increíblemente exitosos para volver a colocar la retina en su lugar y, lo más importante, rescatar tu capacidad de ver.

El éxito no depende únicamente de la destreza del cirujano. Hay un factor crucial que está completamente en tus manos: el tiempo. Cuanto antes se intervenga, mayores son las probabilidades de un buen resultado. El objetivo de cualquier tratamiento es el mismo: sellar el desgarro o agujero que causó el problema y lograr que la retina se adhiera de nuevo a la pared del ojo.

Cirugía moderna: las técnicas a tu disposición

La solución para un desprendimiento de retina es casi siempre quirúrgica. La técnica que elijamos dependerá de qué tan grave es el desprendimiento, dónde se encuentra y de qué tipo es. Como especialista en retina, el Dr. Michael Rod evalúa cada caso para determinar el abordaje más efectivo.

  • Vitrectomía: Este es, por mucho, uno de los procedimientos más comunes. Consiste en retirar el gel vítreo, que es el que está traccionando y jalando la retina. Una vez liberada la tensión, se trata el desgarro con láser o crioterapia (una especie de congelación controlada) y se llena el ojo con una burbuja de gas o aceite de silicón. Esta burbuja funciona como un "vendaje" interno, manteniendo la retina en su sitio mientras cicatriza.

  • Cerclaje escleral: Imagina colocar una pequeña banda o cinturón de silicón alrededor de la parte blanca del ojo (la esclera). Esta banda ejerce una presión suave hacia adentro, acercando la pared del ojo a la retina desprendida. Esto alivia la tracción que el vítreo ejerce sobre el desgarro y ayuda a que todo vuelva a su sitio.

  • Retinopexia neumática: Para desprendimientos más sencillos, pequeños y localizados en la parte superior del ojo, a veces podemos optar por una solución menos invasiva. Se inyecta una pequeña burbuja de gas dentro del ojo, la cual, por flotación natural, sube y presiona la retina desprendida contra la pared posterior. Esto cierra el desgarro el tiempo suficiente para que podamos sellarlo con láser o crioterapia.

El láser: un aliado para prevenir un problema mayor

A veces, tenemos la suerte de detectar un desgarro en la retina antes de que progrese a un desprendimiento completo. En estos escenarios, el láser (fotocoagulación) es una herramienta invaluable.

Piénsalo como si estuviéramos "soldando" los bordes del desgarro contra la pared del ojo. El láser crea pequeñas quemaduras controladas alrededor de la rotura que, al cicatrizar, forman una barrera de adherencia. Este procedimiento se hace en el consultorio y es clave para evitar que el líquido se filtre por debajo de la retina, lo que causaría un desprendimiento en toda regla. Es una intervención preventiva que marca una enorme diferencia.

Un desgarro retiniano detectado a tiempo puede significar la diferencia entre un procedimiento láser de 10 minutos y una cirugía compleja en quirófano. De ahí la insistencia en las revisiones, sobre todo si tienes factores de riesgo.

El pronóstico y por qué cada minuto cuenta

En monterrey / Nuevo León: Aquí es donde el mensaje tiene que ser muy claro: el pronóstico de la cirugía de desprendimiento de retina es excelente. La tasa de éxito anatómico —es decir, que la retina se vuelva a pegar— supera el 90% en la mayoría de los casos.

Ahora bien, que la retina se pegue no siempre significa recuperar el 100% de la visión. La cantidad de visión que se puede recuperar depende directamente de dos cosas:

  1. La rapidez del tratamiento: Cada hora que la retina pasa desprendida, sus células (los fotorreceptores) sufren por falta de nutrientes y oxígeno, y pueden empezar a morir.

  2. Si la mácula se vio afectada: La mácula es el centro de la retina, la responsable de la visión fina y de detalle que usamos para leer o reconocer caras. Si el desprendimiento llega a esta zona crítica, la recuperación de la visión central se vuelve mucho más incierta.

Por eso, si notas cualquier síntoma, la recomendación es una sola: busca ayuda de inmediato. No es una exageración, es la única manera de darte la mejor oportunidad de conservar la mayor cantidad de visión posible. Si quieres profundizar en las opciones disponibles, te invitamos a explorar nuestra guía sobre el tratamiento del desprendimiento de retina y los pasos a seguir.

Tu visión es demasiado valiosa para dejarla a la suerte. La tecnología y la experiencia están de nuestro lado, pero el primer paso lo tienes que dar tú. Si tienes la más mínima duda o sospecha, no esperes. Agenda una consulta de valoración urgente y sal de dudas.


En Clínica Oftalmológica del Dr. Michael Rod, tu visión es nuestra máxima prioridad. Con más de 15 años de experiencia y tecnología de punta en Monterrey, ofrecemos un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento personalizado para proteger lo que más importa. No dejes tu vista en espera, visita nuestra página web y agenda tu cita hoy mismo.

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